Autor: Wladimir Granoff

 

Procedente de una familia cercana a la nobleza rusa, Granoff se caracterizó por sus maneras refinadas, sus gustos de dandy, su aficion a los coches deportivos y un interés profundo por las lenguas. Ferviente lector de Freud, se mostrará singularmente atento a los problemas que plantea su traducción, como si para él la única vía de acceso al pensamiento fuera la que se inscribe en las lenguas y viaja a través de ellas. A él le dedica entonces cuatro de los ensayos centrales reunidos en este libro.

 

Este es el personaje que la historia designó, junto con François Perrier y Serge Laclaire (la llamada "troica") para encargarse de la delicada tarea de convencer a los dirigentes de la International Psychoanalytic Association que aceptaran acordar su reconocimiento oficial a la nueva Société Française de Psychanalyse (con Lacan incluido). Desplegó en esas negociaciones un enredado juego de componendas y maniobras que lo comprometieron en el papel oscuro y triste, lamentable y trágico, que terminó por desempeñar en la expulsión de Lacan de la internacional psicoanalítica. La IPA exigió, efectivamente, la eliminación de la enseñanza y la clínica didáctica de Lacan, lo que significaba de hecho su exclusión, que Lacan calificó en 1964 como una excomunión. Después de intrincadas negociaciones, llegó el momento de decidir y cada uno siguió su camino: Granoff a la IPA, mientras sus dos compañeros optaron, en ese momento, por acompañar a Lacan. Esto permitió que muchos lo designaran en el lugar de traidor pero su personajke es sin duda mucho más complejo y no puede ser reducido a esa dimensión. Como dice Allouch, entre Lacan y Granoff hubo dos malentendidos cruzados. Granoff trató de reconciliar lo irreconciliable y de mantener a Lacan en su pertenencia a la institución, porque en esa época tenía un poder sin alternativas aparentes en la escena internacional. Poder que ejercía de tal modo que una exclusión tenía por entonces, un efecto desgarrador.  Y así resolvió que si los analizantes de Lacan deseaban ser aceptados por la IPA como analistas, debían abandonarlo y emprender su análisis con otro psicoanalista. Acorralado, Granoff optó y lo hizo por la institución internacional. En cuanto a Lacan, su exclusión tuvo un efecto paradógico: liberarlo del corsé institucional burocrático y lanzarlo a una exacerbación de la originalidad de su enseñanza y sus efectos fecundos para el psicoanálisis. 

 

Este texto vuelve indispensable para los lectores interesados en el psicoanálisis el acceso a los textos que incluye este volumen: además de los consagrados a Freud, las entrevistas tituladas "Palabras sobre Jacques Lacan", y "¿Lacaniano o no?" que dan una idea de esa intensa y difícil relación; los artículos sobre Ferenczi cuya obra Granoff fue el primero en dar a conocer en Francia y los homenajes que rinde a los que con él integraron aquella troica de triste tarea.

LACAN, FERENCZI Y FREUD

$300.00Precio

    © 2015 Editorial Psicoanalítica de la Letra

    EPEELE

    • Facebook Clean