Autor: John Rajchman

 

Los biógrafos afirman que Lacan y Foucault apenas se trataban. Pero su influencia mutua, aunque discreta, fue importante. Según Foucault, Lacan formaba parte de aquellos que, con Klossowski y Bataille, comenzaron a hacernos salir en los años cincuenta de la fascinación hegeliana en la que estábamos encerrados, los primeros en hacer aparecer el problema del sujeto como asunto fundamental para la filosofía y el pensamiento moderno. Por su parte, en 1966 Lacan dirá que Foucault era un investigador cuya búsqueda no estaba alejada de la que él se proponía en nombre de la experiencia analítica. No se puede hablar de un diálogo, pues cada uno prosiguió su propia aventura. 

 

Aún cuando Foucault fue un crítico implacable del psicoanálisis, acabó por distinguir a Lacan y por admirar esa dificultad que caracterizó su búsqueda de un estilo nuevo. En ocasión de la muerte de Lacan, Foucault le brindó un homenaje en estos términos:

 

Me parece que lo que constituyen todo el interés y la fuerza de los análisis de Lacan es precisamente esto; Lacan ha sido el primero despuñes de Freud en querer volver a centrar la cuestión del psicoanálisis en el problema del sujeto y la verdad... Intentó plantear una cuestión que desde el punto de vista histórico es propiamente "espiritual": la del precio que el sujeto debe pagar por decir la verdad y la del efecto que tiene en el sujeto la posibilidad de decir la verdad sobre sí mismo.

 

El objeto del trabajo de Jhon Rajchman consiste, además de aislar la cuestión de la ética en la obra de Foucault y Lacan, y de explorar sus ramificaciones e implicaciones actuales, en demostrar también que la ética fue la más dificil y la más intima de las cuestiones para estos dos autores, revelando al mismo tiempo una compleja intersección entre ellos.

 

Procurando no desatender a la erótica que está en juego en la ética, Rajchman en una posición excepcional frente a sus contemporáneos norteamericanos, se basó en la proximimidad Lacan / Foucault y la desplegó en estos términos:

 

[...] cada uno de ellos a su manera, intentó plantear de nuevo la cuestión de eros y de la verdad; cada uno a su manera volvioó a erótizar para nuestra época  la actividad del pensamiento filosófico o crítico [...] si la cuestión de la ética en su obra se presenta bajo una forma particular o poco familiar, es por razones que la vuelven inseparable de la cuestión de la pasión por a obra del pensamiento.

LACAN, FOUCAULT Y LA CUESTIÓN DE LA ÉTICA

$250.00Precio

    © 2015 Editorial Psicoanalítica de la Letra

    EPEELE

    • Facebook Clean