El caso inexistente, una compilación clínica

05/21/2016

 

 

El analista nunca había visto el más mínimo inconveniente en que le contaran y le volvieran a contar historias, hasta la saciedad. No podía no acordar una atención muy especial a aquellas innumerables historias que le reservaban. Más eso se repetía, menos lo enojaba.

Todo habría estado como a pedir de boca si, enfrente de ese flujo de palabras, no le habría surgido como desde la grasa del sillón, esta pregunta abisal que retornaba en contadas ocasiones: ¿qué relación entre esas palabras y la “teoría”? ¿Qué relación entre esta serie interminable de nociones, de conceptos, de textos entrelazados, esta lujuriante terminología cruzada con efectos de moda, en resumen, qué de todo eso que intercambia a lo largo de sus reuniones el pueblo de los analistas?

La respuesta era casi siempre la misma: no parecía haber existido ni tan siquiera una relación. Y cuando, como sorpresa, ocurría que tal palabra de un analizante se presentaba como la idónea ilustración de yo no sé qué verdad muy psicoanalítica, pasada la breve satisfacción de aquél que, despistado delante de un cuadro de pretensiones no figurativas, exclamaría alegremente: “¡Aquí, aquí, una manzana! La reconozco, es una manzana” – cuando eso ocurría, no podía hacer otra cosa que caer en una especie de rabia y exclamar: –No, no y no, eso no daba forma a una “relación”. Allí fue Troya, allí venía al caso, el caso que no era un caso, el caso inexistente, para sacar partido: sabía lo que todos sabían –el analista incluido en esta lista– y parecían dispuestos a ignorar. Sabía que la sobreabundancia de “relaciones” de toda clase y naturaleza no le hacía ninguna mella a esa ausencia abrupta y fría –pero también, a veces, viva y calurosa– de cualquier lazo, ausencia que lograba no cerrarse sobre ella misma para mirarse, contemplarse. Es decir, que incluía un rechazo tónico de la reflexividad. Un noli me tangere que llegaría hasta olvidarse de él mismo. Que ignoraría qué es “él mismo”

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© 2015 Editorial Psicoanalítica de la Letra

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